3 consejos para trabajar entre distintos husos horarios.

husoshorarios

Uno de los aspectos más atractivos de trabajar como freelancer es la oportunidad que ofrece para relacionarse con clientes de cualquier ciudad, país o continente. Al trabajar online las oportunidades crecen y los kilómetros se reducen, los puentes se unen y el talento viaja sin límites. Y aunque eso es una gran ventaja, lo cierto es que muchas veces también implica que el freelancer tenga que trabajar con clientes que se encuentran en zonas horarias distintas, lo cual puede suponer un gran reto. Y es que algo tan simple como no ser capaz de manejar los distintos husos horarios puede costarte el trabajo.

Es por eso que quiero compartir tres consejos muy útiles que no solo te ayudarán a adaptarte a los husos horarios de tus clientes, sino que además potenciarán al máximo tus resultados a la hora de trabajar online.

 

1. Conoce la diferencia horaria

Aunque pueda parecer obvio, es fundamental conocer los husos horarios en los que se encuentran tus clientes. Saber la diferencia horaria y tenerla en mente mientras trabajas te va a permitir planificar mejor el proyecto, tener una comunicación más fluida y cumplir con los plazos de entrega con mayor facilidad.

Muchas veces, al trabajar online, puede ocurrir que necesitas información extra para el proyecto o que por el contrario te surge alguna duda que te impide avanzar con tu trabajo hasta que sea resuelta. En cualquier caso, es fundamental saber qué horario es en el país donde tu cliente se encuentra para saber cuándo escribirle, cuándo esperar una respuesta o cuándo entregarle el trabajo.

 

2. Exprésate con claridad 

No dejes lugar a la interpretación cuando hables de tiempo. Está muy bien decir: “al final del día te entrego el trabajo” pero al trabajar online eso puede resultar confuso, sobre todo si nos relacionamos con clientes de otros países y con husos horarios diferentes. Por eso, si no quieres crear confusión, trata de comunicarte siempre con la mayor claridad posible.

Por ejemplo, si tienes pendiente entregar un proyecto o una parte de éste puedes decir a tu cliente: “lo tendrás hoy antes de tus 22h”. O si por el contrario necesitas información adicional puedes escribirle: “necesitaría la información antes de las 9pm de tu miércoles”. Incluso puedes decirle a qué horas, dentro de su zona horaria, puede encontrarte en línea para que la comunicación sea más fluida.

 

3. Comunícate en su horario

Otro consejo que te puede ser muy útil a la hora de trabajar online es comunicarte con tus clientes a la hora que sabes que van a estar online.

Imagina que trabajas desde Argentina para un cliente de España. Tú despiertas justo cuando tu cliente almuerza, y cuando terminas tu jornada él ya duerme. Y así ocurre con muchísimos países que no comparten husos horarios.

Es por eso que si tienes en mente la zona horaria de tu cliente y tratas de “estar visible” cuando sabes que él está, verás que todo resulta mucho más sencillo tanto para ti como para él.

 

Estos tres consejos para trabajar online en diferentes husos horarios te harán la vida mucho más sencilla desde el momento en que comiences a aplicarlos. Aunque si estás trabajando como freelancer es probable que ya hayas comenzado a desarrollar tus propios tips.

¡Nos vemos en proximas entradas!

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Citas imprescindibles 131

luz propia

“No hay nada más auténtico que generar luz propia. Y nada más noble que alumbrar a los demás.”

 

Steve Jaquerz

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Algunos consejos para iniciar bien el año laboral

empezar el año laboral

¿Ya has pensado en tus resoluciones para 2019? Un nuevo año significa una nueva oportunidad para empezar de cero en el trabajo. ¿Qué puedes hacer para empezar bien este nuevo año? Es un buen momento para empezar a planearlo, así que toma nota de algunas sugerencias para hacerlo:

Establece metas para el nuevo año

Incluso si no tienes el hábito de establecer objetivos laborales, intenta al menos identificar dónde te encuentras hoy a nivel profesional y dónde quieres estar a esta altura el año que viene. Recuerda que si no sabes adónde vas, será difícil llegar allí. Si quieres encontrarte en una situación diferente el año que viene, empieza a planear el cambio desde ahora.

Registra tus logros

Toma nota de tus logros. Haz una lista de lo que has hecho y crea un currículum orientado a resaltar tus éxitos del año, así como un perfil online.

Apuntas las nuevas habilidades que necesitas adquirir en el nuevo año

Es probable que requieras nuevas habilidades para continuar avanzando y apegarte a los planes de carrera que tienes así que realiza estrategias para lograrlos. Habla con tu jefe para determinar si hay alguna manera en que puedas mejorar tus aptitudes actuales participando en nuevos proyectos.

Gestiona tu reputación

No eres nada sin tu reputación, por ello asegúrate de que ella hable por sí sola. ¿Cómo puedes alterar la visión de otros tienen de ti? Crea perfiles online en todas las redes en las que pretendes estar activo: Linkedin, Twitter, Google+ son todas muy útiles y te permiten publicar información y demostrar tu experiencia y conocimientos, y vincular tu nombre a ellas.

Estate pendiente del futuro

¿Has pensado en el futuro de tu empresa y la industria en la que te desempeñas? ¿Se han trasladado algunos puestos al exterior? ¿Hay oportunidades para freelancers en lugar de para empleados a tiempo completo? ¿Tu trabajo puede automatizarse rápidamente? Es un buen momento para comenzar a pensar en esas cosas y pensar en lo que viene. Se realista y brutalmente honesto y considera la manera en que deberías actuar.

Desvíate de tu senda profesional

Sé honesto. ¿Es tiempo de hacer algo nuevo? Si has hecho el mismo trabajo por varios años, este es el momento perfecto para planear un cambio. ¿Has pensado en tomar clases o candidarte para un proyecto que puede eventualmente llevar a una promoción? No hay mejor momento que el presente para hacerlo.

¡Nos vemos en proximas entradas!
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¡Felices Fiestas a todos!

marketing-navideño

“Que en estas fiestas,

la magia sea tu mejor traje,

tu sonrisa el mejor regalo,

tus ojos el mejor destino,

y tu felicidad mi mejor deseo.”

 

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Productividad vs Espíritu Navideño

Cesta-de-Navidad

Como todos los años, la Navidad ha llegado y eso se nota en las calles, en las tiendas, en los hogares… y por supuesto en las empresas.

Una época entrañable que en muchos casos supone un descenso de la productividad a todos los niveles en las organizaciones: relajación, distracción con las compras de última hora, días de vacaciones a la vista… Lo que nos planteamos hoy es: ¿Es esto necesariamente negativo?

Hay varios puntos de vista a tomar en cuenta:

En primer lugar, la propia Navidad afecta de forma diferente a nuestros trabajadores. Parece que este periodo ilumina y llena de ilusión a todos, pero también hay quien, por distintos motivos, lo pasa mal en estos días y eso también tiene su reflejo en su rendimiento laboral. En general, la actitud y el humor es uno de los elementos que más inciden en la productividad de una empresa, y durante el periodo navideño no somos ajenos a ello.

Otro factor que afecta a la productividad, aunque éste no exclusivamente navideño, es la música. Está ampliamente demostrado los efectos beneficiosos de la música en el rendimiento, en especial la música sin letra. Pero en Navidad, este beneficio puede ser un arma de doble filo, especialmente en los lugares de trabajo cara al público, donde las conocidas melodías navideñas pueden llegar a saturar a los trabajadores del mismo, empeorando su humor y afectando negativamente a su desempeño.

También están los planes navideños. Tiempo de reencuentros, cenas de trabajo, equipos, amigos… Actividades apetecibles que pueden distraer a los trabajadores de sus responsabilidades laborales y reducir así su eficacia.

Por otra parte, la Navidad no es tiempo de preocuparse por la dieta. Aumenta la cantidad de lo que comemos, y no es extraño que al trabajo se lleven dulces típicos de estas fechas. En este caso, por nimio que parezca, estos pequeños aportes extra de azúcar (puesto que sí, la Navidad es dulce) pueden hacer que los cerebros de los empleados funcionen un poco mejor, lo que por supuesto influye en la eficiencia de los mismos.

¿Y cómo olvidarnos de la decoración? Árboles que brillan, tiras de espumillón de todos los colores, nieve artificial en los cristales… En este caso de nuevo hay dos lecturas. Por una parte, el trabajador que aprecia el esfuerzo de la empresa por dar notoriedad a este periodo especial, que mejora su humor y por tanto su productividad, o el trabajador que ve un esfuerzo frívolo en recursos que a su juicio podrían emplearse en otras prioridades, con el consiguiente efecto negativo para su día a día en dicho contexto.

Tras este breve análisis nuestra conclusión es que por todas las distracciones es razonable pensar que sí, en Navidad la productividad de nuestros trabajadores desciende.

Pero, por otra parte… ¿es algo negativo? ¡No! En definitiva empleados contentos durante todo el año (por más que en estos días se tomen un descanso) significa mejores resultados de la empresa en el medio y largo plazo.

Por eso, os animamos a fomentar el espíritu navideño en vuestras organizaciones. Al fin y al cabo… ¡son dos días al año!

¡Nos vemos en proximas entradas!

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Citas imprescindibles 130

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“El único día fácil fue ayer.”

 

Lema de los Navy Seals

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Inmigración y emigración laboral

Trabajar en el extranjero

Trabajar en el extranjero es siempre una interesante experiencia profesional fundamentalmente por el contacto con una cultura laboral y empresarial distinta que, desde el punto de vista legal, puede presentar sorpresas que es conveniente tener presente.

En España, un trabajador extranjero debe obtener, previamente a comenzar a trabajar, el correspondiente permiso de trabajo y residencia, salvo que el trabajador sea nacional de un país miembro de la Unión Europea, en cuyo caso podrá comenzar a residir y trabajar en España sin más trámite, si bien, debe tramitar su permiso de residencia en los 30 días siguientes a su llegada a España.

Al tiempo, fruto del proceso de globalización económica al que estamos asistiendo, es cada vez más habitual el desplazamiento de trabajadores españoles al extranjero que, igualmente, deben obtener los correspondientes permisos de trabajo y residencia en sus países de destino.

Pero hay más aspectos que hay que considerar porque, ¿sabías que en México las vacaciones pueden ser de 6 días al año? ¿y que la jornada semanal es de 45 horas?, ¿sabías que el periodo cotizado en China no sería considerado para tu jubilación el día de mañana?, ¿sabías que podrías tributar doblemente por tu salario?

Permisos de trabajo

Todo trabajador extranjero (no comunitario) debe obtener el correspondiente permiso de trabajo y residencia con anterioridad a su llegada a España y con anterioridad a comenzar a trabajar.

Por lo general, los trabajadores extranjeros deberán obtener un “permiso de trabajo y residencia por cuenta ajena”, que les habilita para trabajar, al amparo de una relación laboral, con una empresa española o una empresa extranjera establecida en España.

a) Una oferta en firme

El procedimiento para su obtención se basa en la realización de una oferta en firme de trabajo que debe partir de una empresa española; en base a esta se efectuará la solicitud ante el Ministerio de Trabajo en España.

b) Plazos

En los noventa días siguientes, y en base a la solicitud realizada en España, el trabajador deberá comparecer ante el Consulado de España en su país de origen (o el de su residencia legal en los últimos cinco años) para solicitar el Visado de Trabajo. Resueltas favorablemente ambas solicitudes, el trabajador estará en condiciones de viajar a España y trabajar legalmente.

c) La homologación de títulos

Si se desea ejercer una profesión cuyo ejercicio requiere un título habilitante (médicos o abogados, por ejemplo) debe homologarse el título previamente.

d) Por cuenta propia

Debemos destacar que, en España, los miembros de órganos de administración, tales como Administradores o Consejeros Delgados, de sociedades mercantiles en las que ostenten participaciones superiores al 25% del capital social, aún prestando servicios para una sociedad, deben solicitar el permiso en la categoría de “cuenta propia”.

e) Comunitarios

Los nacionales de países miembros de la Unión Europea o nacionales de otros países que ostenten la doble nacionalidad de un país miembro (tan habitual en países como Argentina que ostentan la doble nacionalidad hispano-argentina o ítalo-argentina) pueden residir en España libremente y comenzar a trabajar sin necesidad de obtener previamente permiso de clase alguna. Sin embargo, en los 30 días siguientes, deben documentar su residencia en España obteniendo su correspondiente Tarjeta de residente comunitario.

f) En el extranjero

¿Y los españoles en el extranjero? Los españoles están sujetos igualmente a la obtención de los correspondientes permisos de trabajo y residencia que deben obtener igualmente con anterioridad a su desplazamiento al país de destino, excepción hecha de los países de la Unión Europea.

Legislación laboral

Todo trabajador español está habituado a conceptos tales como vacaciones de 30 días naturales anuales, catorce pagas anuales (doce ordinarias y dos extraordinarias). Sin embargo para los trabajadores extranjeros, en el extranjero, las vacaciones anuales pueden llegar a ser de 6 días al año, si bien pueden cobrarse con un recargo del 25%, los días pueden considerarse como “días calendario” y durante años puede percibirse el “aguinaldo” en el mes de diciembre.

Pues bien, mas allá de las diferencias terminológicas (pues el aguinaldo no es sino la paga extraordinaria) las legislaciones laborales de los distintos países presentan grandes diferencias que deben siempre ser sopesadas detenidamente antes de aceptar una interesante oferta para trabajar en el extranjero.

a) Empresas españolas en el extranjero

Es importante destacar, en este punto, que la legislación española prevé que será de aplicación, en todo caso, la legislación laboral española a los trabajadores contratados en España, por empresas españolas, para prestar sus servicios en el extranjero.

En efecto, un trabajador español que sea contratado en España por una empresa española para prestar sus servicios en el extranjero, estará sujeto a la legislación laboral española a pesar de que la legislación laboral del país de destino, como por ejemplo, la legislación laboral argentina, considere que será de aplicación la legislación laboral del país donde efectivamente se presten los servicios.

b) Prevenir, también legalmente

Y en la práctica, ¿qué consecuencias tiene? Pues bien, en la práctica, es altamente recomendable – al menos para el trabajador – sujetar a la legislación laboral española su contrato de trabajo, por mucho que los servicios sean prestados en el extranjero, no sólo porque el trabajador esté familiarizado con la legislación laboral española – y lo contrario resulte un handicap para él – sino porque, ante una eventual extinción del contrato, el trabajador podrá litigar en su propio país, ante tribunales españoles y aplicando una ley que le es conocida.

Quizás no sea el momento de pensar en un despido si aún no hemos firmado el contrato… o quizás sí… y además puede ser un buen momento para pensar qué efectos tendrá el desplazamiento en el régimen de Seguridad Social o en cuanto a los impuestos, un traslado por cinco años a países como, por ejemplo, Estados Unidos o Japón.

Seguridad Social

Uno de los aspectos más relevantes del trabajo en el extranjero es el de la Seguridad Social.

a) Anticiparse a jubilaciones y accidentes

No es menos cierto que los trabajadores españoles que se desplazan al extranjero son, por lo general, jóvenes y que no es muy habitual una gran preocupación por aspectos tales como la jubilación, o una eventual Incapacidad Permanente pero, supongamos que todo va bien, y que el trabajador permanece en el extranjero los próximos diez o quince años.

¿Qué sucede a su regreso?, ¿tendría el trabajador derecho a una prestación por desempleo?, ¿y a una pensión por Invalidez o por Incapacidad Permanente?, y tengamos presente que lo que hoy puede no resultar prioritario – y quizás de hecho no serlo – puede convertirse en un quebradero de cabeza al cabo de unos años.

Dicho de otro modo, si el trabajador al final de su vida laboral cotizó 14 años en España y 16 en el extranjero, ¿tiene derecho a una pensión de jubilación?, la respuesta es, en principio, no.

Todo ello porque el trabajador no habría alcanzado en España el periodo mínimo exigido para la prestación de Jubilación, que es de 15 años.

b) Cotizaciones en el extranjero

¿Y las cotizaciones realizadas en el Extranjero?, ¿no servirán en España?, Pues bien, la respuesta depende del país al que el trabajador se desplace, y podemos utilizar como ejemplo los países que hemos señalado con anterioridad.

España y Estados Unidos han suscrito un Convenio Internacional en materia de Seguridad Social que permite que un trabajador que hubiese trabajado 14 años en España y 16 en Estados Unidos “totalice” las cotizaciones realizadas en ambos países y, así, poder acreditar ante la Seguridad Social española haber superado el mínimo de 15 años, obtener su prestación y que esta le sea abonada, proporcionalmente, por los organismos de Seguridad Social de ambos países.

Sin embargo, España y Japón no han suscrito ningún convenio internacional en esta materia y, en el caso que hemos usado a título de ejemplo, el trabajador no tendría derecho a prestación, al menos por parte de la Seguridad Social española.

Quizás no sea el momento de pensar en una Jubilación o en una pensión de Invalidez pero, ¿qué hay de los impuestos?

Impuestos que gravan el salario

Efectivamente, ¿qué hay de los impuestos? o lo que es lo mismo, si un trabajador español se desplaza a trabajar a otro país, ¿paga impuestos en el país de destino?, ¿y en España?

a) Obligación “real” y “personal”

Pues bien, el trabajador desplazado al extranjero tributa en el país de destino por lo que se denomina “obligación real” y en su país de origen por “obligación personal”: es el fenómeno conocido como doble imposición internacional o dicho de otro modo, que el trabajador deberá pagar impuestos dos veces, una vez en el país de destino – por los salarios percibidos allí – y por segunda vez en el país de origen por la totalidad de sus rentas e ingresos obtenidos.

En definitiva, que se pagan impuestos tanto en el extranjero como en España.

b) Convenios Internacionales

Para solventar, siquiera parcialmente esta situación, los distintos estados suscriben lo que se denomina Convenios Internacionales para evitar la doble imposición. Estos convenios pretenden evitar la doble imposición y, en el supuesto que nos ocupa, permitir la deducción en España de los impuestos pagados en el Extranjero.

c) Ley de IRPF

Sin embargo, debemos destacar la eventual aplicación de un mecanismo previsto en la Ley española del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas que, en función del país al que el trabajador sea desplazado, permite reducir notablemente la tributación del trabajador.

No necesitamos señalar que, cuanta menor sea la carga tributaria, dicho de otro modo, cuantos menos impuestos haya que pagar, mayor será la retribución obtenida por el desplazamiento.

Siempre, claro está, dentro de la más absoluta legalidad que, en este punto, consiste en la Ley del Impuesto de la Renta de las Personas Físicas (IRPF) y el Convenio para evitar la Doble Imposición Internacional con el país de destino del trabajador desplazado.

Conclusiones

De todo lo anterior debemos extraer como conclusión que es aconsejable ponderar las ofertas de trabajo en el extranjero y las consecuencias del desplazamiento tomando en consideración los siguientes extremos:

  • En la práctica totalidad de los países se exige al trabajador extranjero la obtención de los correspondientes permisos de trabajo y residencia. (Los cuales por otra parte requieren de una tramitación que, en ocasiones, tiene una cierta demora).
  • Es conveniente precisar cuál será la legislación que se aplicará al contrato de trabajo, que puede ser la del país de origen o la del país de destino.
  • Se aplica la legislación laboral española a los contratos celebrados en España, entre un trabajador español y una empresa española, aún cuando sea para trabajar en el extranjero.
  • Es muy conveniente analizar los aspectos de seguridad social, tanto más, cuanto más cerca se esté de la edad de jubilación.
  • Debe analizarse muy detenidamente la tributación de los salarios en el país de destino, especialmente la existencia de un convenio para evitar la doble imposición entre ambos países.

Analizados estos aspectos, estaremos en condiciones de tomar una decisión sobre la oferta de trabajo en el extranjero, al menos habiendo analizado las repercusiones esenciales que puede tener para nuestra relación laboral trabajar en el extranjero.

¡Nos vemos en proximas entradas!

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Sobre el autor:

Antonio María Fernández de Puelles de Torres-Solanot
-Ingeniero en Informática de Gestión
-Certificado en ITIL V3
-Certificado en CMMI
-Máster en Business Intelligence, Big Data, Professional Qualification in Management & Leadership

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